Según las estadísticas, un 80% de la población sufre problemas de espalda alguna vez en su vida. Y un 30% de los españoles nos levantamos por la mañana con dolor de espalda. En la mayoría de los casos, el origen está en lo que se denominan causas mecánicas.

Es decir, traumatismos y distensiones musculares que pueden ser provocadas por malas posturas al sentarnos o dormir. Si estás en esta situación, en la entrada de hoy vamos a darte algunos consejos para elegir tu colchón ideal.

 

¿Qué colchón es mejor para el dolor de espalda?

Uno de los elementos clave en el que debemos fijarnos es su firmeza. Por norma general, los colchones duros suelen ser los más adecuados para combatir los problemas de espalda. Pero esta generalización no se aplica por igual a todos los casos.

La firmeza va de 1 (extrafirme) a 10 (muy blando). Algunos estudios revelan que los mejores resultados se dan en colchones con una firmeza de 5,3. Pero en esta ecuación intervienen muchos factores. Como tu edad, peso, tipo de dolor de espalda o la postura que adoptas al dormir.

En cualquier caso, tu colchón debe tener la suficiente consistencia para mantener tu espalda en su posición correcta. Otro aspecto importante a tener en cuenta es la ergonomía y la adaptabilidad del colchón. Características indispensables para mitigar el dolor.

 

Tipo de colchón para el dolor de espalda

Los colchones viscoelásticos son una excelente elección para todas aquellas personas que sufren dolor en las lumbares u otra zona de la espalda. Se adaptan a la perfección a nuestro cuerpo, eliminando los puntos de presión.

Una alternativa muy popular son los colchones de muelles. Especialmente aquellos que tienen una capa de espuma, ya que el resultado es firme y suave. Estaremos cómodos y no tendremos que cambiar de postura cada poco tiempo. Además, los muelles proporcionan una mayor resistencia al hundimiento.

Y finalmente, vamos a hablar de los colchones Normablock. Estos modelos disponen de todas las características que hemos enumerado en la entrada de hoy. Por lo que nunca vas a equivocarte con ellos. Su sistema de muelles facilita la correcta postura de la espalda. Y los puntos de presión están repartidos óptimamente a lo largo de la superficie.

¿El resultado? Los huesos y músculos de tu columna se recuperarán por completo mientras duermes. Y cada día te levantarás llen@ de energía. Si tienes alguna duda, lo mejor es que te dejes guiar por los especialistas en descanso, fisioterapeutas o tu médico de cabecera.

 

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