Vamos a explicarte cómo puedes hacer una funda de colchón. Toma nota y crea la tuya propia. Todos los detalles aquí en nuestra entrada.

¿Quieres dormir cómodamente? ¿Mejorar la protección de tu superficie de descanso? Pues entonces es indispensable que utilices una funda para el colchón. Un complemento que se coloca entre el colchón y las sábanas para evitar que el polvo, el sudor y otros restos de suciedad penetren en su interior.

¿Quieres saber más? ¡Pues no levantes la vista de la pantalla! Ya que en la entrada de hoy aprenderemos cómo hacer una funda de colchón y descubriremos sus principales ventajas.

 

Beneficios de las fundas de colchón

Las fundas actúan a modo de barrera contra la suciedad, por lo que ayudan a prolongar la vida útil de los colchones. Aprende aquí a cómo desinfectarlo. Además, la mayoría están elaboradas con rellenos y materiales acolchados, por lo que también incrementan el confort durante tu descanso.

Si tienes algún tipo de alergia, existen fundas especialmente diseñadas para combatir los ácaros, bacterias, el polvo o el moho. Así como cualquier otro elemento que pueda provocar problemas de piel o respiratorios.

De igual forma, si en la cama duermen niños o personas con problemas de contención urinaria, en el mercado encontramos fundas protectoras impermeables. Que también serán de gran ayuda para impedir que el sudor, la humedad o cualquier otro líquido penetre en el colchón y lo manche.

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¿Cómo hacer una funda de colchón?

Si prefieres confeccionar tu propia funda de colchón, te hará falta suficiente tela (mejor si es de algodón), una cinta elástica y alfileres. Así como una regla, tijeras, plancha y una máquina de coser.

El primer paso el lavar la tela, ya que así encogerá y podremos trabajar con sus medidas reales. A continuación, la cortamos en rectángulos según el tamaño de nuestro colchón. A modo de referencia, el largo o ancho de la tela debe ser igual al largo o ancho del colchón, más el doble del alto y el doble del recurso de costura.

Lo vamos a ver más claro con un ejemplo. Una cama de matrimonio común tiene unas dimensiones de 190 centímetros de largo, 135 de ancho y 23 de alto. Si el recurso de costura es de 10 milímetros, el rectángulo de la funda sería de 256 centímetros de largo por 201 centímetros de ancho.

El siguiente paso es recortar un cuadrado de 20 x 20 centímetros en cada esquina, unir los bordes y doblarlos hacia dentro. Sujétalo con alfileres y fíjalos permanentemente con un recurso de costura de un centímetro de ancho más o menos.

¿Lo tienes? Pues ahora hay que preparar la funda para introducir la cinta elástica. Haz una pequeña doblez en el borde un centímetro y medio y plánchala para que quede más asentada. Vuelve a doblar otra vez y plancha de nuevo.

Perfílalo todo con alfileres dejando un extremo libre. A continuación viene el trabajo pesado con la máquina de coser, ya que hay que fijar este doble borde que hemos hecho. Se recomienda utilizar la costura zigzag, puesto que así nos aseguramos de que no se despegará. Finalmente, colocamos la cinta elástica por el extremo abierto y lo cosemos para que no quede a la vista.