Pasamos buena parte de nuestra vida durmiendo. Por lo que es indispensable elegir un colchón especialmente adecuado a nuestras necesidades y renovarlo cada cierto tiempo. ¿Cuándo? Aunque parezca en perfecto estado, a partir de los 5 años comienza a desgastarse y perder sus propiedades. ¿Quieres saber más? En esta entrada vamos a hablar de los problemas de salud derivados de dormir en un colchón viejo.

 

Consecuencias de dormir en un colchón viejo

Cuando la firmeza de un colchón disminuye tiene una incidencia directa con nuestra calidad del sueño. Si das muchas vueltas por la cama y te cuesta dormir, quizás esté provocado por un colchón que tiene demasiados años. No es un asunto a tomarse a la ligera, ya que puede desembocar en apneas de sueño e insomnio.

Otro problema a tener en cuenta es la acumulación del polvo y los ácaros en colchones que superan los 5 años. Si tienes alergia, podría agravarse cada vez que duermas en ellos, provocando además otras enfermedades respiratorias y oculares como la conjuntivitis.

También hay que mencionar la humedad producida por nuestra propia sudoración, que además de dejar antiestéticas manchas en la superficie del colchón, hace que aparezca el moho. Una sustancia muy perjudicial para la salud que está en el origen de graves problemas de pulmón.

 

¿Te levantas cada mañana cansado y con dolor en las cervicales?

A medida que pasa el tiempo, la firmeza y adaptabilidad del colchón disminuye. Esto puede provocar multitud de problemas de espaldas, pinzamientos o tirones en el cuello. Afectan a los músculos, tendones y ligamentos. Son muy molestos y disminuyen en gran medida nuestra calidad de vida.

¡Es hora de comprar un nuevo colchón!

Si sientes que te cuesta respirar cuando duermes, estornudas con frecuencia o tienes excesiva mucosidad, es hora de cambiar tu colchón. También si aparecen humedades, ya que si no pones remedio, causarán la aparición de ácaros, hongos y otras bacterias.

 

¿Sientes alguna parte del cuerpo entumecida por las mañanas?

Puede deberse a una mala postura a la hora de dormir. O quizás es que tu colchón te está avisando de que ha terminado su vida útil y debes comprar uno nuevo.

 

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